El Canalla se impuso 2-0 en un partido intenso y disputado, alcanzó provisoriamente la cima de la tabla anual y ratificó su candidatura. Coronel abrió el marcador y Ángel Di María selló la victoria en el Gigante de Arroyito. Ahora deberá esperar los resultados de Boca y Argentinos Juniors.
Rosario Central dio otro paso importante en su gran presente. En un partido intenso y por momentos incómodo, derrotó 2-0 a Huracán en el Gigante de Arroyito y terminó la jornada en lo más alto de la tabla anual, a la espera de lo que suceda con Boca y Argentinos Juniors.
La victoria también le permitió asegurar su clasificación a los playoffs y garantizar su participación en una competencia internacional durante la próxima temporada.
Pero, más allá de las matemáticas, el triunfo volvió a alimentar una ilusión que crece entre los hinchas: pelear hasta el final por un nuevo título de Liga.
Central tenía la obligación de ganar para trasladarles la presión a sus competidores directos y cumplió. No fue sencillo. Huracán planteó un encuentro disputado, con poco espacio y escaso ritmo durante los primeros minutos.
Central encontró el partido con el correr de los minutos
Al equipo rosarino le costó inicialmente hacerse dueño de la pelota y generar situaciones claras.
En ese contexto, las primeras aproximaciones llegaron mediante acciones individuales. Jaminton Campaz aprovechó un error de Blondel y obligó a Hernán Galíndez a responder con una buena intervención junto al palo derecho.
La jugada fue una señal de lo que vendría.
Central comenzó a conectar mejor sus líneas, encontró mayor claridad con la participación de Ibarra y Pizarro y empezó a explotar el desequilibrio de Campaz.
El gol llegó después de una acción iniciada por Emanuel Coronel. Su centro pasado encontró la continuidad de Agustín Sández, quien cedió para Campaz. El colombiano volvió a enviar la pelota al área y Coronel apareció lanzado para conectar un potente cabezazo y abrir el marcador.
El Gigante explotó y Central atravesó entonces sus mejores minutos.
Con mayor confianza, el equipo tuvo oportunidades para ampliar la diferencia. Pizarro estuvo cerca con un cabezazo, Sández dispuso de una ocasión después de una gran intervención de Campaz y el colombiano también probó con un remate fuerte al primer palo.
Huracán amenazó antes del descanso
El dominio de Central no estuvo exento de sobresaltos.
Huracán encontró espacios y estuvo cerca de igualar mediante un cabezazo de Caicedo que se fue por encima del arco. Poco después, el ecuatoriano llegó a convertir tras un rebote de Jeremías Ledesma, pero la acción fue anulada por posición adelantada.
El tramo final del primer tiempo se volvió más tenso y disputado. Huracán terminó además con un jugador menos por la expulsión de Almirón.
Central logró sostener la ventaja y se marchó al descanso arriba en el marcador.
Un complemento abierto y cargado de tensión
Con superioridad numérica, el Canalla intentó manejar el segundo tiempo con mayor tranquilidad y aprovechar los espacios que dejaba Huracán.
Campaz tuvo una oportunidad apenas iniciado el complemento, aunque el conjunto visitante también consiguió generar peligro a partir de algunas desatenciones defensivas.
Central optó progresivamente por esperar y salir rápido de contraataque. En ese escenario, Ángel Di María comenzó a tener mayor protagonismo, mientras Ibarra ganó presencia en el mediocampo y Campaz continuó siendo una amenaza constante.
El colombiano volvió a quedar cerca del gol y también hubo oportunidades para Copetti y Ovando. Incluso Caicedo estuvo a punto de convertir en contra luego de un tiro libre ejecutado por Di María.
Huracán, pese a jugar con diez, mantuvo el partido abierto. Pussetto generó peligro con un tiro libre y Waller tuvo otra posibilidad de cabeza.
Di María puso el broche en el Gigante
Central necesitaba un segundo gol para terminar con la incertidumbre y apareció su figura.
Di María tuvo primero una ocasión clara que Galíndez logró contener con una gran respuesta. Poco después llegó la revancha.
Tras un preciso centro de Ibarra, “Fideo” definió para establecer el 2-0 y desatar el festejo en el Gigante de Arroyito.
En la celebración, el campeón del mundo fue directamente a buscar a Ibarra y lo señaló ante los hinchas, reconociendo la asistencia que había permitido sentenciar el encuentro.
El segundo tanto terminó de inclinar definitivamente un partido que había exigido a Central hasta los minutos finales.
Central gana y mantiene viva la ilusión
Tras el pitazo final, los jugadores se acercaron a una de las populares para celebrar junto a los hinchas y agradecer el acompañamiento.
Desde las tribunas bajó entonces el pedido que acompaña este presente: volver a ser campeón.
Central todavía tiene camino por recorrer y depende también de los resultados de sus competidores. Por lo pronto, hizo su parte.
Venció 2-0 a Huracán, alcanzó provisoriamente la punta de la tabla anual, aseguró su lugar en los playoffs y garantizó presencia internacional para la próxima temporada.
Ahora deberá esperar lo que ocurra con Boca y Argentinos Juniors para conocer cómo queda definitivamente posicionado en la acumulada. Mientras tanto, la ilusión en Arroyito continúa creciendo.
