La Policía Federal Argentina realizó ocho allanamientos en Rosario y Acebal en el marco de una investigación por el presunto desvío y suministro ilegal de medicamentos de uso hospitalario. Los procedimientos permitieron identificar a siete nuevos sospechosos y secuestrar teléfonos, documentación y fármacos. La causa había comenzado a partir de una investigación por una presunta defraudación al Pami.
La investigación federal por el presunto desvío y suministro ilegal de fentanilo y morfina sumó un nuevo capítulo con ocho allanamientos realizados en Rosario y Acebal, entre ellos procedimientos en tres sanatorios privados de la ciudad.
Los operativos fueron ejecutados por la Policía Federal Argentina (PFA) a pedido del Ministerio Público Fiscal y permitieron identificar a siete nuevos sospechosos que serán investigados por su posible vinculación con la maniobra.
La causa tiene como antecedente la detención de un médico y un enfermero en Wheelwright, quienes fueron imputados por el presunto suministro ilegal de estupefacientes y ejercicio ilegal de la medicina.
Los procedimientos más recientes no dejaron detenidos.
Allanamientos en tres sanatorios de Rosario
Personal de la División Unidad Operativa de Investigaciones Especiales (DUOIE) de la Policía Federal realizó procedimientos en los sanatorios Norte, Laprida y Delta de Rosario.
También fueron inspeccionados domicilios particulares de la ciudad, una farmacia de Acebal y otros inmuebles vinculados con la investigación.
Los operativos fueron solicitados en el marco de la causa que llevan adelante los fiscales federales Federico Reynares Solari, Daniela Ghiorzi y Rocío Soledad Estrada desde la sede descentralizada de Venado Tuerto.
Las medidas fueron autorizadas por el juez federal Aurelio Cuello Murúa.
Durante los allanamientos, los investigadores secuestraron una computadora portátil, ocho teléfonos celulares, libros contables, remitos y documentación relacionada con lotes de medicamentos.
También encontraron medicamentos sin sus correspondientes recetas, entre ellos diazepam, ondansetrón y dexametasona.
Siete nuevos sospechosos bajo investigación
Como resultado de las medidas, los investigadores identificaron a cinco mujeres y dos hombres cuya eventual participación en los hechos deberá ser determinada durante el avance de la causa.
Según la información de la investigación, la mayoría serían empleados de establecimientos sanitarios que ya se encontraban bajo análisis judicial.
Por el momento, los procedimientos no derivaron en nuevas detenciones y la situación procesal de las siete personas deberá definirse a partir del análisis de la evidencia secuestrada.
Los allanamientos en los establecimientos tampoco implican por sí mismos responsabilidad penal de los sanatorios, mientras continúa la investigación para reconstruir el circuito que habrían seguido los medicamentos.
Una causa que comenzó por una presunta defraudación al Pami
La investigación sobre los medicamentos surgió a partir de otra causa relacionada con una presunta defraudación al Pami.
En aquel expediente, a cargo de la Oficina de Criminalidad Económica y Delitos Complejos de Rosario, se investigaron facturaciones correspondientes a prácticas médicas de afiliados que, según la pesquisa, nunca habrían recibido esas prestaciones durante 2023 y 2024.
El perjuicio económico investigado rondaría los $700 millones.
A partir de las medidas realizadas en ese expediente, los investigadores encontraron una importante cantidad de medicamentos de utilización intrahospitalaria en domicilios vinculados con los sospechosos.
Ese hallazgo abrió una nueva línea de investigación para establecer el origen y destino de los fármacos.
El hallazgo de ampollas de fentanilo y morfina
Durante los primeros allanamientos, la Policía Federal secuestró 243 ampollas de fentanilo que ya habían sido utilizadas y otras 50 de clorhidrato de morfina.
La investigación busca determinar cómo esos medicamentos habrían sido desviados de los circuitos legales de distribución y cuál fue su utilización posterior.
Los procedimientos también permitieron detectar lo que los investigadores describieron como una instalación médica no habilitada en una vivienda particular.
De acuerdo con la hipótesis de la Fiscalía, en ese lugar se habrían administrado medicamentos cuya utilización se encuentra restringida al ámbito sanitario y que presuntamente provenían de canales irregulares.
Un médico y un enfermero ya fueron imputados
El médico y el enfermero investigados fueron detenidos en junio en Wheelwright y posteriormente imputados por suministro ilegal de estupefacientes y ejercicio ilegal de la profesión.
En la primera audiencia judicial se les impuso prisión preventiva por 90 días mientras avanzaban las medidas de investigación.
Según la acusación, en uno de los domicilios allanados se habrían realizado de manera habitual prácticas médicas sin contar con las habilitaciones y condiciones sanitarias correspondientes.
La nueva serie de procedimientos busca ahora reconstruir con mayor precisión el circuito de los medicamentos, determinar cómo llegaron a manos de los principales investigados y establecer si existieron otras personas involucradas.
La documentación, los dispositivos electrónicos y los registros secuestrados en Rosario y Acebal serán analizados para determinar si existen elementos suficientes para avanzar sobre los siete nuevos sospechosos identificados.
