El Ministerio de Salud de Santa Fe presentó una actualización de las guías alimentarias destinadas a niños de 0 a 36 meses. Con el acompañamiento de UNICEF, la iniciativa pone el foco en la lactancia materna, la alimentación segura y saludable, la relación de los chicos con la comida y la influencia del marketing de productos ultraprocesados.
La alimentación durante los primeros años de vida cumple un papel fundamental en el crecimiento y desarrollo infantil. Qué alimentos se ofrecen, cómo se desarrollan las comidas y qué hábitos se construyen desde edades tempranas son algunos de los aspectos que pueden influir en la salud de los niños.
Con ese objetivo, el Ministerio de Salud de Santa Fe presentó una actualización de las guías alimentarias destinadas a las infancias de 0 a 36 meses, elaborada con la participación de diferentes sectores y el acompañamiento de UNICEF.
La propuesta busca acercar recomendaciones prácticas a las familias de toda la provincia y trasladarlas a los diferentes ámbitos en los que transcurre la vida cotidiana de los niños.
La actualización incorpora además una mirada sobre el contexto en el que las familias toman decisiones sobre la alimentación. Entre otros factores, considera la disponibilidad de productos, las posibilidades económicas, el tiempo disponible para cocinar y la influencia de la publicidad.
La ministra de Salud provincial, Silvia Ciancio, destacó durante la presentación que promover una alimentación saludable durante los primeros tres años constituye una prioridad y requiere la participación coordinada de familias, instituciones y organismos públicos.
Cuatro ejes para la alimentación durante los primeros tres años
Las nuevas guías se organizan alrededor de cuatro aspectos principales: lactancia materna, alimentación segura y saludable, alimentación perceptiva y la influencia del marketing de alimentos y bebidas.
La actualización retoma el trabajo iniciado en 2018, cuando Santa Fe elaboró una primera herramienta junto con la Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria.
Desde entonces, las recomendaciones fueron difundidas en distintas localidades de la provincia mediante capacitaciones y actividades destinadas a facilitar su aplicación.
Florencia Fontana, pediatra y referente de lactancia de la Dirección Provincial por la Salud Integral de Niñez y Adolescencias, explicó que la nueva versión fue desarrollada de manera conjunta entre diferentes áreas y contó con un marco metodológico y científico especializado.
El objetivo, señaló, es que las recomendaciones no permanezcan únicamente dentro de un documento técnico, sino que puedan utilizarse en los distintos espacios que acompañan a las infancias.
Qué es la alimentación perceptiva
Uno de los conceptos incluidos en las guías es el de alimentación perceptiva, un enfoque que propone observar y responder a las señales de hambre y saciedad que manifiestan los niños.
Esto implica acompañar el momento de la comida prestando atención a cuándo el niño muestra interés por alimentarse, cuándo se siente satisfecho y cómo responde frente a diferentes alimentos.
El enfoque busca evitar que la alimentación quede reducida a rutinas rígidas y promueve que los adultos responsables puedan reconocer las necesidades de cada etapa del desarrollo.
Las guías pretenden brindar herramientas para acompañar este proceso y facilitar decisiones informadas sobre la alimentación durante los primeros años.
Ultraprocesados y bebidas azucaradas, bajo la lupa
Otro de los ejes centrales es reducir la presencia de productos ultraprocesados y bebidas azucaradas en la alimentación infantil.
Verónica Risso Patrón, oficial de Salud y Nutrición de UNICEF, señaló que uno de los principales cambios del enfoque consiste en reconocer que las decisiones de las familias no dependen únicamente de la información disponible.
La oferta de productos, el tiempo para cocinar, la organización cotidiana y las posibilidades de cada hogar también condicionan las elecciones.
Según indicó la especialista durante la presentación, alrededor de la mitad de los niños pequeños en Argentina consume productos ultraprocesados y bebidas azucaradas.
Frente a este escenario, el enfoque plantea que las políticas públicas deben complementar la educación alimentaria con acciones destinadas a generar condiciones que faciliten elecciones saludables.
El impacto de la publicidad en lo que comen los chicos
La influencia del marketing de alimentos y bebidas es una de las principales incorporaciones respecto de las recomendaciones anteriores.
La actualización busca poner en discusión cómo las estrategias publicitarias pueden influir sobre las elecciones de las familias y contribuir a incorporar determinados productos desde edades tempranas.
El foco está puesto especialmente en los alimentos ultraprocesados y las bebidas azucaradas.
Las nuevas pautas apuntan a que madres, padres y otros adultos responsables puedan reconocer esa influencia al momento de decidir qué productos incorporar a la alimentación cotidiana.
Al mismo tiempo, la propuesta promueve reducir la presencia de ultraprocesados en diferentes ámbitos y fortalecer las políticas de acompañamiento de la lactancia materna y la alimentación con leche humana.
Lactancia materna y alimentación segura
La lactancia materna continúa siendo otro de los pilares de las recomendaciones provinciales para los primeros años de vida.
Las guías buscan fortalecer el acompañamiento a las familias durante esta etapa y brindar herramientas para favorecer la lactancia en los diferentes ámbitos donde transcurre la vida de madres y niños.
A esto se suma el eje de alimentación segura y saludable, orientado a promover prácticas adecuadas en la selección, preparación y consumo de los alimentos durante las distintas etapas del crecimiento.
El objetivo es que las pautas puedan adaptarse a las necesidades de cada niño y a las condiciones particulares de cada familia.
Una responsabilidad compartida
La actualización también propone ampliar la mirada sobre quiénes intervienen en la construcción de hábitos alimentarios saludables.
Aunque las familias ocupan un lugar central en las decisiones cotidianas, el documento reconoce que esas elecciones están atravesadas por factores económicos, sociales y culturales.
Por ese motivo, el enfoque plantea una responsabilidad compartida entre las familias, los equipos de salud, las instituciones que acompañan a las infancias y el Estado.
Con las nuevas guías, Santa Fe busca que las recomendaciones sobre alimentación infantil puedan trasladarse a la vida cotidiana y que las familias cuenten con herramientas para construir hábitos saludables desde los primeros meses de vida.
